Este es un extracto del trabajo de Bill Viola The Raft… La primera ves que lo ví tuve que sentarme para aguantar el embate de la melancolía: identificada con sus náufragos, la ola de una inundación emocional comenzó a desbordar mi ánimo; e ilumino recuerdos aciagos de momentos en los que la vida me había tomada por sorpresa y me había arrastrado por el fango de la desolación… me acomode en en una esquina para no llamar la atención; sentía un poco de vergüenza por mi súbita fragilidad, pero poco antes del fin; en los escasos segundos de luz que precedieron al siguiente video, note a varios grupos de sombras atornilladas en sus esquinas, lidiando con sus propios dilemas !!! … En la oscuridad, un grupo de desconocidos se hermanaban sin otra pretensión a la de acompañarse; en ese momento sublime en el que reconoces la naturaleza de la vida y la aceptas!!!…
A todos nos llega el diluvio universal: unos pierden el empleo otros enfrentan la muerte de un ser querido, el abandono de un hijo, la infidelidad del esposo…millones claman en los noticieros por las catástrofes naturales que se suceden… En conclusión, todos deambulamos los sótanos del infierno; vamos y venimos entre la felicidad y el dolor acumulando recuerdos a los que llamamos vida…
Afortunadamente, tan pronto la herida sana y la vida recompone, lo sepultamos bajo estrictas medidas psicológicas… pero a veces “algo (o alguien)” te lo recuerda, y si tienes suerte reconoces en lo ocurrido la belleza de tu propia fragilidad…
Hoy en medio de esta pandemia levanto mi copa por los destrozados: por los que se levantan y acomodan sus vestidos en medio de las lagrimas… hemos vivido el fin de un mundo, y con suerte sobreviviremos renovados como el ave Fénix…